Si pudieras ver la libreta que tengo en frente de mi en estos momentos estarías viendo 3 listas de bullet points con estos títulos: 1 Role models, 2 Personas que me inspiran, y 3 Personas que admiro.

En la primera lista, tengo anotadas solamente dos personas. Ambas se han desarrollado en el ámbito mundial, uno en temas empresariales y de liderazgo, y la otra en el tema de un cambio social (si sabes quienes son, oficialmente te has ganado un premio). Amo su trayectoria y todo el impacto que han generado. Los considero mis mentores personales, porque afortunadamente estas dos personas han escrito libros, tienen documentales, clases en línea, y los dos siempre buscan hacer que los demás crezcan junto con ellos.

En la segunda lista, tengo a personas que me han inspirado durante toda mi vida. La diferencia, es que aunque me llenan de energía y su trabajo es impresionante, no aspiro a tener una vida como la de ellos y no aspiro a seguir sus pasos. Simplemente, me inspiran cuando más lo necesito.

Y en la tercera lista, solamente hay personas a las que le reconozco su enorme trabajo y la manera en la que han cambiado al mundo, pero por su forma de ser, o por su forma de pensar, no conecto de una manera en la que me inspiren o los tome como ejemplo. Y créeme que lo he intentado.

Dicen que conocer y aprender de los demás es el camino a la sabiduría. Por eso, aprovecho cada una de las oportunidades que he tenido de aprender de estas personas. Leo sus libros. Veo sus videos. Estoy atento a sus noticias. Y trato de aprender e investigar hasta el más mínimo detalle de lo que hacen durante el día tratando de encontrar la ‘fórmula’ de su éxito.

Una de las personas que siempre se ha mantenido en la segunda lista, es J.K. Rowling. A veces es muy chistoso pensar cómo toda mi vida, desde mis primeros años de primaria hasta acabar prepa, estaba esperando año con año a que ella publicara el siguiente libro de Harry Potter y a que saliera la siguiente película.

Durante toda esa época nunca leí otra cosa que no fuera una novela o un libro de ficción. Ahora me pongo a pensar qué hubiera pasado si desde entonces hubiera empezado con los libros que leo ahora de ‘no-ficción’ sobre liderazgo, empresas o crecimiento personal. Aunque después pienso que tal vez nunca hubiera llegado a donde estoy en este momento y con los intereses y pensamientos que tengo, si no hubiera empezado justo como lo hice.

Y ahorita que entré en este mood de recordar mis lecturas de esa época, encontré que años de estudios sugieren que precisamente leer libros de ficción, construye un sentimiento de empatía hacia las otras personas. Es decir, nos ayudan a ponernos en los zapatos de los demás. De hecho, otro estudio demostró que los adolescentes o jóvenes que leyeron los libros de Harry Potter, tienen un grado mayor de empatía y compasión hacia los migrantes, los refugiados y hacia los miembros de la comunidad LGBT.

Así que ya nada de dudas o arrepentimientos por haber leído solamente ficción durante todos esos años. Al final, todo se conecta con mi ideología de cuidar todo lo que me rodea. Y en ese caso la mayoría eran libros con un mensaje muy grande atrás.

Y como en todo… cuando algo me gusta, busco quién lo hizo y todo lo que hay detrás. Por eso tengo mis 3 listas muy bien definidas.

Pero algo de lo que me he dado cuenta por años, es que esas personas que son mis role models, los que me inspiran y los que admiro, es que cuidan perfectamente bien, a qué le dedican su tiempo.

Aparte de estar esperando cada libro nuevo, cuando estaba en secundaria, a diario (no es broma) visitaba la página de internet de J.K. Rowling esperando una actualización. Pero no de sus libros o sus personajes. Siempre esperaba actualizaciones sobre ella. Me interesaba tanto cuál era su proceso creativo, cómo se organizaba, de dónde se inspiraba. ¡Pero no encontraba nunca nada! De hecho ella es de las escritoras que mejor guardan sus secretos. Ahora de perdido tuitea una o dos veces al mes. Pero antes, ¡nada!

Todo se resume a esto que ahora entiendo: enfoque de energía.

Hace meses que no escribía en mi blog. Lo raro es que me encanta hacerlo.

No puedo decir ‘no he tenido tiempo’. Porque eso es una excusa que todos deberíamos de quitar de nuestro vocabulario. La verdad es que tú creas el tiempo para lo que es importante para ti. Y tú decides a qué vas a enfocar toda tu energía. Ahora entiendo que si las personas que admiro estuvieran grabando todo el día videos de lo que hacen o si estuvieran escribiendo blogs de su vida para mantener sus redes sociales activas, se quedarían sin energía para crear precisamente las cosas por las que los admiro. ¡Es como una paradoja!

Entender eso de las personas a las que admiro también me ha ayudado a yo también saber enfocar las cosas a las que les quiero dedicar mi energía.

Así que, después de tanto tiempo sin dedicarle la energía a escribir aquí, quiero contarte tooooooodo a lo que sí se la he dedicado.

En resumen: a mis empresas. Y la manera más fácil de explicarte lo que hago es esta: tengo una empresa que se llama Digital Consulting Group (DCG). Dentro de DCG tenemos 3 divisiones:

Los clientes, a los que nosotros les ofrecemos consultoría en temas de comercio electrónico y todo lo relacionado con envíos, pagos, logística y estrategia. Para que entiendas, conmigo llegan los clientes y las empresas, y salen con una tienda en línea ya lista para lanzarse al mercado. Llevo muchos años dedicándome a esto. Creo que desde que aprendí a programar en secundaria y desde que vendí mi primera página de internet a los 12 años.

La segunda división de DCG, es Possible Collection, una marca de ropa y backpacks. En esta marca hemos podido hacer diseños y mensajes que me inspiran a diario, como Nothing to fear y Free your mind. Y justamente la próxima semana empieza una serie de seis lanzamientos nuevos dentro de Possible Collection. Junto con mi equipo, llevo preparando esto por meses. Pero por primera vez, todo lo que estamos haciendo en Possible Collection ha sido secreto y confidencial. ¡Pero ya verás el por qué!

¡Y la tercera división de DCG es LA NUEVA EMPRESA QUE LANZARÉ EN 10 DÍAS!

Espero que estes leyendo esto con toda la emoción con la que yo lo estoy escribiendo. Y es que no puedo creer que después de más de 8 meses trabajando en esta marca, ya estará por fin lista para que todo el mundo la conozca y la pruebe. Créeme que, de todos, esta nueva empresa es a la que más le he dedicado tiempo, la que más trabajo tiene detrás, y lo más grande que he hecho hasta ahora. Y vaya que he estado en proyectos grandes. Pero esto los supera a todos.

Ha sido un proceso enorme entre permisos, empaque, ingredientes, proveedores, registro de marca, reclutar más equipo, diseños, estrategia, mercadotecnia, y mil cosas mas.

Lo que puedo decirte es que esta marca iniciará con 4 productos que estoy 100% seguro que amarás.

Otro proyecto al que también le he dedicado mi energía es mi podcast. ¡Nunca lo conté en este blog pero el 1º de enero lo empecé! Y estoy impresionado con lo que ha crecido. Sobre todo, en las últimas dos semanas. De hecho, un domingo no pude aguantarme la verdad y platiqué en mis historias de Instagram que el número de suscriptores era bajo. Y justo ese día se triplicó la cantidad de personas suscritas. Y estaré siempre agradecido por eso.

Creo que la mejor política que puedes tener con los demás, es siempre ser honesto y decir la verdad. Aunque a muchos les gusta tener siempre una máscaras mientras fingen que todo está bien, yo creo que siempre es mejor mostrarte como eres, con las situaciones que llevas y con las verdades que tienes. ¿De qué me serviría una máscara para aparentar? En cualquier caso, solamente te da tiempo para ocultar algo.

¿Te ha pasado que algún amigo o conocido te cuenta algo o finge algo, y al poco tiempo, de alguna u otra manera se descubre la verdad?

Hace poquito leí esta frase que me encantó:

“La honestidad y la transparencia te hacen vulnerable. De cualquier forma se honesto y transparente”.

Al fin, ¿qué tiene de malo decir que algo va bien o mal? Somos humanos. Tenemos permitido equivocarnos y fracasar. Si no, imagínate que aburrido sería que nadie intentara algo por el miedo al fracaso. Seguiríamos viviendo en cuevas.

La semana pasada aproveché algunas horas muertas de mi fin de semana para ver una nueva serie sobre Hillary Clinton. Todo el mundo sabe el gran fracaso que tuvo: todos creíamos que ella iba a ganar y el 100% de las estadísticas también lo decían. Y perdió.

A veces me visualizo a mí mismo en esta misma situación: imagínate que después de ocho meses trabajando en mi proyecto más grande, con todo un equipo, socios, inversión, y trabajo detrás, al final, termine siendo un fracaso. Después de que las estadísticas decían que era 95% seguro que Hillary iba a ganar, todo puede pasar jajaja. Pero algo que he aprendido de ella, y de absolutamente todos los que están en mi lista de personas que me inspiran, es que no existe el fracaso. Solo existe el aprendizaje. De hecho, creo que el común denominador que tienen todos ellos, es que han seguido adelante después de algo que salió mal. Y gracias a eso han llegado a donde están.

Lo que nos queda a ti, a mi, y a todos nosotros, es no dejar que el miedo a fracasar te detenga. Porque si no, ahora sí fracasaste.

Así que por favor, toma este escrito como un recordatorio de que sí vale la pena levantarte y ponerte a trabajar en esa meta que sabes que quieres lograr. También te pido que tengas por escrito la lista de personas y cosas que a ti te inspiran. Porque uno nunca sabe cuándo necesitará un poco extra de energía. Y pregúntate, ¿qué quieres hacer crecer? ¿Y a qué le quieres dedicar tu energía? ¿A tus distracciones, o a tus planes?

Y aunque hay miles de cosas más que quiero contar, mi equipo está ya está por llegar. Todavía nos queda toda una tarde de viernes para dedicarle a esto que estamos creando. Y para seguir disfrutando de estos 10 días que nos quedan antes de nuestro gran lanzamiento. Siempre desayunando, comiendo y cenando mi propio proyecto.

 

 

 

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